Gracias a Microsiervos descubro una utilidad web que soluciona, en parte, los múltiples problemas relacionados con los enlaces de un sitio web. Con el paso del tiempo muchos de estos desaparecen, cambian de dirección o simplemente están caidos temporalmente. Por estos motivos es interesante descubrir cuales de los centenares o miles de enlaces de nuestra página no se encuentran operativos al 100%.
Links rotos es simple, efectiva pero limitada. Desde el FAQ podemos encontrar las especificaciones sobre las limitaciones del servicio.
¿Cual es el límite de páginas que analiza el robot?
En un principio el robot tiene límite de 25 páginas por dominio y 150 urls a dominios externos, con un tiempo máximo de ejecución de 15 minutos.
Si el robot durante su exploración encuentra un enlace hacia http://www.links-rotos.com el límite de páginas por dominio pasa a ser de 150 y el máximo de urls externas 500, además de ampliar el tiempo de rasteo.
Siguiendo en el ámbito web, la World Wide Web Consortium también dispone de un validador de links, W3C Link Checker, que amplía la funcionalidad de la antes citada y posee una diferenciación basada en colores.
También podemos optar por una utilidad, exclusiva para Windows, llamada Xenu’s Link Sleuth que no tiene límite en la exploración de los enlaces y que, a mi modo de ver, es la más completa de las tres que han sido descritas en la entrada. Al finalizar la exploración tendremos la opción de generar un completo informe con un resumen sobre todo lo acontecido.
Así que ya no hay excusa para tener nuestros links arreglados y en buen estado, que despues nos quejamos de la pérdida de información en la red.
La mate por un yogur » KLinkStatus, encuentra los enlaces rotos en Linux dice:
[...] Hace algo más de un mes hablamos sobre los enlaces rotos de las páginas web y las múltiples soluciones, de muy diferente tipo, de las que disponemos para encontrarlos. Hoy, tras instalar mi nueva Debian Sid, esta vez con KDE como entorno gráfico, he descubierto una nueva aplicación creada para este fin. [...]
Pingback — 24/10/2005