Si tienes, como yo tuve en su momento, problemas con el tamaño de las fuentes en Firefox, necesitarás realizar un par de ajustes. En primer lugar sería conveniente instalar los paquetes de fuentes de los que ya hablamos hace poco tiempo. Tras hacer esto y si los problemas persisten, bastaría con dirigirnos en Firefox a:
Editar > Preferencias > General > Fuentes y colores
Una vez allí podremos elegir el tamaño mínimo a ver en las páginas que visitemos así como la resolución de la tipografía. Con estos ajustes deberíamos tener resuelto por completo, o casi, el problema.